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Qué son los dispositivos contaminantes de un cadáver y cómo extraerlos

La tanatopraxia es todo un mundo que, aunque pueda estar lleno de tabúes, apasiona y se puede convertir en el modo de vida de muchas personas. Todo lo relacionado con el tratamiento de un cadáver, sus implicaciones, sus agentes o dispositivos contaminantes y demás, forman parte de un todo que algunos se aventuran a descubrir.

Dentro del mundo de la tanatopraxia es fundamental conocer todas las implicaciones sobre el tratamiento adecuado de un cadáver y cómo extraer sus agentes o dispositivos contaminantes. Esta profesión que requiere de una real convicción y dedicación lleva más allá la responsabilidad sobre el tratamiento de un cuerpo sin vida o cadáver y de sus dispositivos contaminantes, pues su entorno podría tener consecuencias si no se ejecutan de la manera correcta los tratamientos post mortem.

La tanatopraxia es una disciplina que engloba todas las prácticas profesionales que están enfocadas en el óptimo tratamiento de un cadáver, rigiéndose por parámetros biológicos y de salud pública, así como también algunas normativas que regulan el normal desarrollo de esta práctica y el tratamiento de sus dispositivos contaminantes, que cada vez tiene más impulso en el mundo laboral, pues el sector funerario ha tenido grandes repercusiones en los tiempos actuales.

Cuáles son los dispositivos contaminantes de un cadáver

El tratamiento adecuado de un cadáver pasará por cumplir una serie de normas y disposiciones tanto de salud como legales, que son muy rigurosas; sobre todo con lo que tiene que ver con la manipulación de los dispositivos contaminantes. La bioseguridad es fundamental, pues están en juego elementos tóxicos tanto para el especialista tanatopractor como para todo el entorno del cadáver, cuya disposición final, cremación o inhumación tendrá importantes repercusiones a mediano y largo plazo en el ambiente.

Entendemos por dispositivos contaminantes todos los elementos naturales, y/o técnicos que hayan sido incorporados, mediante intervención quirúrgica al cuerpo de una persona, con la intención de optimizar su estado de salud y de prolongar su vida. Entre ellos encontramos todo tipo de prótesis, marcapasos y tejidos. Su extracción debe estar fundamentada en un protocolo de bioseguridad previamente establecido y estudiado por los especialistas. Las técnicas de embalsamiento buscan neutralizar todos los agentes contaminantes del cadáver.

Fórmate y conviértete en un profesional de la tanatopraxia

En la actualidad la tanatopraxia es una disciplina mucho más normalizada por lo que estudiar sobre ella y ejercer esta profesión no tiene porqué ser motivo de tabúes. Hombre y mujeres se forman hoy en día sobre este oficio que pasa a convertirse en un hecho tan fundamental para la sociedad y que ya es reconocido en casi todo el territorio español, pues el tratamiento de un cadáver, de sus dispositivos contaminantes y todas sus implicaciones son fundamentales.

¿Quieres estudiar tanatopraxia? Hoy en día existen diversas ofertas de cursos de sobre este oficio, que conllevan a la formación de un profesional que será insertado en un mercado laboral muy riguroso. Para formarte como un tanatopractor deberás adquirir conocimientos de anatomía, parasitología, biología, pues saber manipular el interior de un cadáver es muy importante; sin embargo, el criterio estético también es fundamental, por lo que se adquieren conocimientos y técnicas de conservación de un cadáver.

Un tanatopractor, también debe manejar a la perfección las técnicas de manipulación y extracción de los elementos o dispositivos contaminantes, rigiéndose por los protocolos higiénicos sanitarios establecidos por las normas. Por lo que en su proceso de formación deberá contar con conocimientos de deontología, así como también medicina legal y forense, gestión de residuos sanitarios y legislación. El destino final de un cadáver tendrás repercusiones en el medio ambiente, por lo que su manipulación es muy importante.